Arquitectura de barcelona
Playa de Barcelona
25, Mayo d 2017 
Es una de las obras más imaginativas de Gaudí.
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La casa Batló es la restauración de un típico edificio barcelonés de 1877.  Se aparta totalmente de los cánones convencionales, la reforma fue realizada por Antoni Gaudí, que hizo pleno uso de su imaginación en este proyecto, es una de sus obras más poéticas.

Se encuentra en uno de los puntos de obligada visita para conocer el movimiento Modernista en todo su esplendor, se encuentra rodeado por casas de otros arquitectos del mismo movimiento en pleno Paseo de Gracia. La cercanía a estos otros edificioa ha hehco que se le conozca como la Manzana de la Discordia.
La estructura exterior recuerda a una enorme forma orgánica, muchos lo han comparado con un elefante, según como se mire, el edificio puede tener un aspecto óseo como rememorar las aguas del mar en su totalidad, ya que está cubierto de piezas de cerámica que con ayuda de la luz dan un aspecto iridiscente a toda la fachada, esto unido a las ondulaciones de la estructura, simulan a la perfección el movimiento de las aguas, es como un pedazo gigante de coral sacado de las profundidades y plantado en medio del Paseo de Gracia.

El tejado asemeja al lomo de un animal y está coronado por una inmensa chimenea que añade un toque modernista al barrio de Gracia. Muchas son las interpretaciones que se dan a la casa, una de las más populares y que hace referencia precisamente a la forma del tejado, es que representa la lucha de San Jorge con el dragón.

En cuanto al emplazamiento de la casa diremos que se encuentra en la llamada Manzana de la Discordia, en la misma manzana se juntan varios edificios realizados por arquitectos modernistas como la casa Amatller, la casa Lleó Morera...todas ellas rivalizando unas con otras.

La reforma se llevó a cabo en 1904-1906,  la misma comprendió la fachada, la distribución de la tabiquería y la ampliación de un patio interior.

La fachada, que es sin duda lo más llamativo, está cubierta de cerámica y trozos de cristal (trencadís), que los albañiles iban colocando siguiendo las órdenes de Gaudí que les iba dirigiendo desde la calle para conseguir el efecto que deseaba. La manera de diseñar de Gaudí era buscar en todo momento el punto de vista de un pintor...En la fachada se mezclan multitud de materiales, como los balcones, que son de plomo colado, y que su parte interior estaba pintada en oro, el cual se reflejaba con la luz y rebotaba su brillo en la fachada aumentando la sensación de iridiscencia. La forma ósea de los balcones es en realidad una representación de una máscara veneciana realizada como homenaje a los orígenes de la familia Batló que ordeno la reforma. Otros de los balcones son de hierro forjado, son más pequeños y de color negro.

En el tejado, podemos ver la torre en forma de cabeza de ajo, que junto con las tejas japonesas que lo cubren son los que ayudan a crear la imagen del dragón antes mencionado.  El tejado y la chimenea esta cubierto por entero de piezas cerámicas.

Uno de los elementos que también llaman la atención tanto en el interior, como en el exterior de la casa son las vidrieras, que se acomodan en marcos de formas sinuosas que conforman los peculiares ventanales de este edificio.

La estructura interior del desván parece una enorme caja torácica, con su forma abovedada, a esta sala, desde la que podemos contemplar las magníficas chimeneas, se la denomina el vientre del dragón.
Los interiores de la casa reciben unos 200.000 visitantes al año, hasta el 2004, con motivo del centenario de Gaudí no se abrieron al público dos de las estancias que había permanecido prohibidas: el desván y la azotea. El desván se utilizaba en un principio como almacén y lavadero mientras que en la azotea se escondían los depósitos de agua. En la azotea hay referencias a los cuatro elementos: fuego, tierra, aire y agua. Por la noche se pueden ver las hermosas chimeneas iluminadas desde este punto de la casa.

Estas son las estancias que se han abierto más recientemente. Pero ya se podían visitar las cocheras y las carboneras, las galerías y los salones...en total la casa cuenta con 2500 metros cuadrados que se usan para distintos eventos en la actualidad. La casa pertenece a la familia Bernat, desde hace 17 años, que eran los dueños de la fábrica de Chupa Chups.

Siguiendo con los interiores de la casa, en la Planta Principal, tenemos el Salón de la Planta Noble, que tiene un acceso directo y es considerado la joya de la casa. Comunica con el patio que cuenta con un espacio de 230 metros al aire libre...la Planta Noble en total es de 730 metros.

El Salón Jujol, se encuentra en la primera planta y se accede a el a través de una escalera interior.

Así mismo, las antiguas cocheras y carboneras que tenían una extensión de 1100 metros cuadrados, tienen acceso al resto de los salones de la casa por una escalera interior. Esta zona de la casa se encuentra en un espacio en doble planta, con una entrada directa desde el Paseo de Gracia. Su altura y las claraboyas modernistas aprovechas toda la luz exterior que se filtra a través de ellas. Hoy en día se utiliza, como otros salones de la casa, para celebrar fiestas y eventos, las cocheras en particular, es un lugar muy adecuado para show-rooms y exposiciones, ya que los ventanales dan al Paseo de Gracia y la fachada que los comprende tiene una longitud de 12 metros, lo que le hace un escaparate sin igual.

Es un sitio en el cual recrearse en los detalles pequeños, en los acabados de las cosas, que es luego lo que dan esa espectacularidad al conjunto. La fachada sólo es la cubierta del mundo increíble que nos aguarda en el interior. Lleno de simbolismo e imaginación, es una obra maestra de Gaudí y los diseñadores implicados en el proyecto.
A lo largo de la visita en la casa podemos encontrar gran cantidad de  detalles sin igual, por ejemplo, la chimenea, horadada en el propio muro que cuenta con dos bancos y cuyo marco externo en madera tiene sus habituales formas sinuosas. Los picaportes de las puertas, que se amoldan perfectamente a la anatomía de la mano...La innovadora ebanistería que se nos muestra en sus puertas, en los armarios, en los marcos de los ventanales, en la escalinata principal, que se cree que emula la columna vertebral del dragón. Las vitrinas, las sillas, los sillones, algunos de ellos han sido trasladados al museo Gaudí que se encuentra en el Parque Güell, como es el caso del sillón triple. La cerámica del jardín interior, realizada con lo que sobró de la obra de la fachada, las jardineras realizadas de manera magistral con el mismo material...

Las escaleras y columnas, que con hierro forjado imitan algas marinas...El interior es de una riqueza inimaginable, el edificio entero es en realidad una escultura enorme, donde a cada paso, cualquier pieza que encontremos por más cotidiana que resulte, adquiere una nueva dimensión en este entorno.

Es uno de los edificios más peculiares y representativos de toda Barcelona. En 2005 fue reconocido como Patrimonio de la Humanidad. Abierto al público desde hace tiempo, este edificio procura que el mismo sea accesible a todo el mundo, el edificio cuenta con un ascensor antiguo que fue restaurado y que ahora ayuda a aquellos visitantes que estén impedidos. Se realizan rutas guiadas y los salones se alquilan como comentábamos para actos sociales de todo tipo.

Es un mundo de fantasía hecho realidad.