Arquitectura de barcelona
Playa de Barcelona
30, Septiembre d 2014 
Obra modernista declarada Patrimonio de la Humanidad en 1997.
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El Hospital de la Santa Creu i Sant Pau es un complejo enorme compuesto por varios pabellones que acaban dando lugar a una obra arquitectónica majestuosa, representativa del movimiento modernista.

Una de las piezas más importantes del modernismo, obra del arquitecto Domènech, es una de las muchas joyas que adornan la ciudad. Destaca por su majestuosidad y la gran extensión que tiene el conjunto que está compuesto de 27 pabellones.
Este edificio fue obra del arquitecto Lluís Domènech i Montaner, fue un gran difusor del Modernismo. Al igual que Gaudi, sus construcciones estaban llena de formas curvilíneas tan características del movimiento. A diferencia de Gaudi, Domènech introducía en su trabajo la influencia del arte hispano-árabe, y su evolución en general le llevó a tratar una aquitectura que se hacia cada vez más liviana, más ligera, como se puede observar en el Palau de la Música Catalana, otra de las obras más conocidas de su trayectoria. Este hecho le diferencia de Gaudi, que fue desarrollando un tipo de arquitectura más pesada.

El hospital es una parada obligatoria en la ruta del Modernismo, de hecho el ayuntamiento de Barcelona, tiene señalizado este recorrido con baldosas rojas que facilitan la visita al viajero. Uno de estas baldosas roja se encuentra a la entrada del hospital.

Hay que tener en cuenta que aún presta su servicio como hospital, por ello aunque se permite la visita turística hay que tener cuidado con no molestar a los pacientes que allí residen.

La historia del hospital comienza en 1401, cuando se unen bajo un mismo nombre los seis hospitales que había en la ciudad. Este conjunto pasó a llamarse el Hospital de la Santa Creu, (Hospital de la Santa Cruz). A comienzos del siglo XX, las instalaciones ya no cubrían las necesidades de los ciudadanos, ni estaban en concordancia con los últimos avances médicos, es entonces cuando se inicia el proyecto que hoy conocemos, gracias a la donación del banquero Pau Gil.

El conjunto arquitectónico se alimenta de la aportación de multitud de artistas, ya que dentro del hosppital podemos ver mosaicos, pinturas decorativas, esculturas y obras de forja que se funden en el conjunto del edificio diseñado por Domènech.
Se tardaron 30 años en terminarlo, y aunque el proyecto inicial constaba de 48 pabellones, finalmente sólo se hicieron 27.

Al nuevo hospital le bautizaron como el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau en honor a su benefactor.

El hospital tiene su entrada principal en el edificio de administración, un pabellón majestuoso, adornado con esculturas de Pau Gargallo, que junto con la Torre del reloj que lo corona, le confiere el aire solemne de una iglesia y al que se nos da paso tras una larga escalinata.

Estas esculturas de Gargallo, representan las tres virtudes teologales: Fé, Esperanza y Caridad, las cuales merecen mención a parte porque suponen una gran aportación al conjunto arquitectónico por parte de este escultor zaragozano afincado en Barcelona.

El interior nos sumerge en un mundo de líneas sinuosas, los techos abovedados, los arcos que enmarcan cada paso de los pabellones. Un inconfundible estandarte del movimiento modernista que hace uso de los materiales típicos de esta arquitectura: la forja, pinturas y mosaicos de distintos autores que se integran en la estructura. En su interior no tiene una pequeña capilla, como suele ser habitual en los hospitales, Sant Pau tiene una iglesia en su interior formando parte de uno de los pabellones.

Los pabellones se encuentran separados por jardines, que invitan a disfrutar de un paseo mientras contemplamos los detalles de las fachadas. Es habitual ver pasear en ellos a los enfermos y personal del hospital aunque son de uso público. Como jardines modernistas que son, están adornados con esculturas y piezas de hierro forjado tan características de este movimiento artístico.

El lugar en el que se haya emplazado el hospital es uno de los sitios más agradables por los que pasear...cercano a la Sagrada Familia, se une a esta a través de una vía peatonal: la Avenida Gaudi, todo ello lo hace uno de los lugares más transitados tanto por turistas como por los propios residentes de Barcelona.
Está situado en el barrio del Eixample, muy cerca de la Sagrada Familia. La Avenida Gaudí, una avenida peatonal une el Hospital de Sant Pau con la Sagrada Familia, es una avenida que tiene unas 4 manzanas de larga y resulta una preciosidad de paseo porque está cercada por ambas joyas arquitectónicas.

Actualmente presta servicio como hospital Universitario, así que no es posible visitarlo por completo, hay que ceñirse a la visita guiada que nos marca. Muchos de sus pabellones se alquilan como salas de conferencias o como escenario de algún evento o presentación.

La importancia artística del Hospital de Sant Pau le hizo merecedor de considerarlo Patrimonio de la Humanidad en 1997, no es la única obra de Domènech que sustenta este honor, ya que el mismo galardón lo posee el Palacio de la Música Catalana.